ODS 1: FIN DE LA POBREZA

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Introducción: Los ODS

En 2015 las Naciones Unidades aprobaron el acuerdo más ambicioso para resolver los problemas a los que se enfrenta la humanidad. Hablamos de los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible  (ODS) para el 2030, conjugando las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.

Para el cumplimiento de este acuerdo se necesita una gran alianza público-privada mundial. Esta alianza debe ser un compromiso conjunto para afrontar los retos de la humanidad: la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.

Debido a la concentración de población y actividad económica, las ciudades son las mayores responsables del cumplimiento de los ODS. A su vez se abre la gran oportunidad para que en éstas se produzcan los mayores avances en la sostenibilidad de la sociedad.

3CS Economistas quiere colaborar en la difusión de los ODS para que ciudades y empresas los conozcan y puedan incorporarlos en el diseño de sus estrategias y delimitación de sus acciones.

Este post inaugura una serie de 17 post con los que pretendemos que nuestros lectores puedan contribuir al desarrollo de los ODS.

ODS 1: Fin de la Pobreza

El ODS 1 “Fin de la pobreza” tiene como meta erradicar la pobreza en todas sus formas y en todas partes. En el período comprendido entre 1990 y 2015 la tasa de pobreza extrema(1) bajó del 36% de la población mundial al 10%.  La meta para el  año 2030 es que esa tasa sea inferior al 3%.

La definición de pobreza no la podemos reducir solamente a una disponibilidad de renta determinada en función de un indicador. Nos referimos a la incapacidad de poder acceder, por parte de las personas, a unas necesidades y servicios básicos ya sea en el mercado o a través de servicios públicos. Nos referimos al acceso a una alimentación suficiente, la educación, la sanidad, la vivienda o a un trabajo digno. 

El ODS 1 pretende erradicar la pobreza extrema en todo el mundo, reduciéndola en todas sus dimensiones y facilitando el acceso a recursos económicos, servicios básicos y protección social a toda la población. En consecuencia, es imperativo disminuir la exposición de las personas en situación de vulnerabilidad a los desastres económicos, sociales y ambientales y otras crisis. Señalamos la necesidad de impulsar el crecimiento de los países en desarrollo, a través de la cooperación y la creación de marcos normativos sólidos a nivel nacional, regional e internacional. 

Ideas para su implantación

Desde 3CS Economistas proponemos a las administraciones públicas que incorporen este Objetivo en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas. Entendemos que la pobreza es un fenómeno complejo en nuestra sociedad que afecta a diferentes colectivos y territorios. En las ciudades se está produciendo un aumento de la desigualdad y es necesario afrontar el problema con generosidad, creatividad y valentía.

En los procesos de planificación estratégica de las ciudades la introducción de este ODS 1 Fin de la Pobreza debe ser uno de los ejes vertebradores.

Entre las medidas concretas que pueden adoptar los ayuntamientos y pueden contribuir al ODS y de fácil aplicación, citamos establecer una política de evaluación de proveedores. Abundando en esta cuestión,  promover el emprendimiento y establecer proyectos de colaboración con el tercer sector dotándolo de recursos y capacidad económica y de gestión serían otras medidas deseables.

Así mismo, desde las administraciones públicas y las entidades privadas se puede apostar por apoyar las condiciones laborales dignas, establecer un escenario equilibrado de negociación colectiva así como el desarrollo y apoyo de políticas de igualdad. 

Finalmente, las empresas pueden contribuir a la reducción de la pobreza de diversas maneras: creación de empleos, mejor remuneración y condiciones laborales. Facilitando productos y servicios accesibles (con características, precios y financiación adaptados a colectivos en especiales dificultades), disminuir el impacto medioambiental de sus explotaciones para evitar crisis ambientales y económicas que repercutan en la población y trazar alianzas con ONG y administraciones.

¿Cómo podemos medir el cumplimiento de este ODS 1?

Existe una batería de indicadores a seleccionar con potente base científica y metodológica, como el AROPE (2). Debido a la complejidad de las realidades de ciudades y empresas les proponemos que los escojan en función del impacto que quieran provocar en su entorno.  

Por ejemplo, si se acuerda en una ciudad, a través de un pacto tripartito (Ayuntamiento-Empresas-Ciudadanía) que la renta media es muy baja (Indicador objetivo de  la pobreza) y que hay que apostar por subir los salarios medios, un indicador podría ser el valor medio de sueldos desagregados por tipo de contrato. Es necesario contar con la complicidad de empresas y administraciones a través de sus acciones y legislación.

Para una empresa el reto podría ser medir su contribución a la mejora de la renta estableciendo como indicador el porcentaje de beneficios que reinvierte en su ciudad o reparte entre sus trabajadores.

Como podemos apreciar, tenemos ante nosotros un reto apasionante con la implementación de los ODS para afrontar nuestros retos económicos, sociales y medioambientales.

¿Quieres luchar contra la pobreza en tu país, en tu ciudad? ¿Hablamos?

 

(1) El Banco Mundial define la pobreza extrema como vivir con menos de 1,25 dólares al día.

(2) El indicador AROPE de riesgo de pobreza y/o exclusión social recoge una visión multidimensional de la pobreza y/o la exclusión social en la que se contabiliza la población que se encuentra en riesgo de pobreza, con carencia material o con baja intensidad en el empleo. Es el indicador que usa la UE.

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