Economía Circular: el cambio imprescindible

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uestro sistema económico es lineal: extraemos materias primas de la naturaleza, las transformamos, las consumimos y las tiramos. Según estudios de la ONU estamos sobreexplotando la capacidad de generación de recursos naturales de la tierra, consumiendo 1,6 veces lo que es capaz de producir este planeta. Pensemos en como producimos los alimentos, como nos movemos…

Tenemos una sociedad que es adicta a la gasolina, a los plásticos, es decir al petróleo. Esto nos hace débiles, vulnerables e insostenibles. Y la adicción a los smartphone, que consumen metales raros.

La Economía Circular

La economía circular es un nuevo concepto, una estrategia que tiene por objetivo reducir tanto la entrada de los materiales como la producción de desechos inútiles.

El término abarca mucho más que la producción y el consumo de bienes y servicios, pues incluye entre otras cosas, el cambio de los combustibles de fósiles al uso de la energía renovable, y la diversificación como medio de alcanzar la resiliencia.

La ONU, en su Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12, establece la necesidad de un consumo y producción responsable. ¿Os suena?

Esto obliga a, por ejemplo, rediseñar los productos que usamos. Desde su materia prima, hasta su embalaje pasando por su distribución y readaptación o reutilización. Obsolescencia programada, adiós… Esto obliga también a cambiar nuestros valores.

Como parte del debate, también debe incluir una profunda discusión sobre la función y el uso del dinero y de las finanzas, y algunos de sus pioneros también han pedido renovar las herramientas de medida del rendimiento económico. (Para poder medir el ciclorecurso-producto-recursos reciclado-reutilización del reciclado). Debemos pasar del tener al usar. Uso una lavadora por lo que pago, la devuelvo y recojo una lavadora más “nueva” que el fabricante ha reutilizado y mejorado.

Cómo Desarrollar la Economía Circular

El desarrollo de la economía circular debería ayudar a disminuir el uso de los recursos, a reducir la producción de residuos y a limitar el consumo de energía. Debe participar igualmente en la reorientación productiva de los países. En efecto, además de los beneficios ambientales, esta actividad emergente es creadora de riqueza y empleo (incluyendo las del ámbito de la economía social) en todo el conjunto del territorio y su desarrollo debe permitir obtener una ventaja competitiva en el contexto de la globalización.

Cada año, en Europa, se utilizan un promedio de 16 toneladas de materiales por persona para mover nuestra economía. Y además, alrededor de 6 toneladas por persona se convierten en residuos. Por otra parte, casi la mitad de los residuos generados terminan en vertederos. Una barbaridad.

El uso de residuos como la principal fuente de materia prima fiable es esencial para la Unión Europea.

¿Qué podemos hacer?

  • Reflexionar sobre nuestros hábitos y consumir menos recursos. No creo inteligente relacionar la felicidad con el consumo masivo. Usar menos plástico, llevar nuestras propias bolsas, usar bolsas duraderas, rechazar la compra de fruta en plásticos por ejemplo.
  • No volvernos locos comprando ropa. Huir de los envases de un solo uso.
  • Apostando por un modelo de economía circular y un reciclaje efectivo, podemos desarrollar un planeta sostenible. Solo así, con un nuevo paradigma, crearemos una economía agradable, sostenible y resiliente.

PD: escribimos este post como nuestra modesta contribución al #DíaMundialDelMedioAmbiente, celebrado el 5 de junio

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