Transparencia no es más democracia

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Somos una sociedad compleja y llena de complejos, cada vez más acelerada y con menos tiempo para convertir nuestro exceso de información, por efecto de nuestra infoxicación permanente, en conocimiento y éste, en acciones concretas que nos hagan progresar. Es el tributo que hemos deeParticipación pagar ante el advenimiento de la Cuarta Revolución ¿Industrial?

En esta sociedad multipantalla y tan expuesta a lo digital, somos presas del síndrome trending topic; tenemos la tendencia a poner de moda conceptos para derribarlos antes de que lleguen a la sociedad. Es el síndrome del «buzzword», poner un concepto de moda para que desaparezca por otro antes de que llegue a capilarizarse en la sociedad.

Y la política no escapa a ello, es más, es muy proclive a ello. Es el resultado de cambiar el largoplacismo y la comunicación política por la teatralización de la política; la ceremonia caníbal como tan bien ha sido definida por Christian Salmon.

En menos de una década, conceptos como el gobierno electrónico, gobierno abierto o transparencia han sido fagocitados entre medios de comunicación y responsables políticos e institucionales, sin que hayan sido plenamente desplegados en la sociedad.

Ahora, todas las instituciones corren prestas al desarrollo de rankings para determinar quién es más transparente, y por ende según su entender, quién es más democrática. Craso error, mi opinión sobre ello lo podéis encontrar en esta entrada. La cuestión es, cómo utilizar la Transparencia para hacer organizaciones que avancen en modelos de nueva gobernanza. En nuevos sistemas de gestión y de nuevos procesos, para que con elementos de transparencia y de participación ciudadana, originen nuevos modelos de gobernabilidad basados en los principios del gobierno abierto con las herramientas que nos permiten las TIC y las plataformas de gobierno electrónico.

En 3CS lo tenemos muy claro, y no solo desarrollamos sistemas que permiten la generación de sistemas de transparencia y de nuevos modelos de participación ciudadana, para empoderar a la ciudadanía y a los gestores públicos en un nuevo diálogo, que supere brechas decimonónicas. Otra forma de lograr gestionar el modelo de ciudades agradables que desarrollamos en nuestro equipo.

¿Está tu institución preparada para asumir ese reto? Si la respuesta es sí, nosotros te ayudaremos a conseguirlo.

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Un Comentario

Rubén Márquez says:

5 septiembre, 2016 at 09:50

Muy acertado Paco, en la sociedad del ruido nos quieren hacer confundir lo accesorio con lo importante

Saludos

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